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Fuente: Zinemaldia

Ya estamos en septiembre y como no podía ser de otra forma nuestra ciudad se prepara para celebrar la 74 edición del Zinemaldia, que tendrá lugar del 18 al 26 de septiembre. El Festival de San Sebastián transforma la ciudad en un gran escenario donde las estrellas de cine, los directores y los amantes del séptimo arte comparten protagonismo. Pero, más allá de las alfombras roja, los flashes de las cámaras y los estrenos, existe otra tradición que forma parte de la esencia de este certamen internacional: la gastronomía.

San Sebastián no solo es una de las capitales europeas del cine durante la celebración del festival; también es uno de los grandes referentes gastronómicos del mundo. Esa combinación convierte la experiencia de quienes visitan la ciudad en algo mucho más profundo que asistir a una proyección. Actores, actrices, cineastas y productores encuentran en la cocina vasca un espacio de encuentro donde las conversaciones fluyen y los éxitos se comparten al igual que los aplausos tras una buena película.

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Fuente: Offitravel

No es casualidad que muchos de los grandes nombres que han pasado por el Festival de San Sebastián hayan destacado la calidad de la gastronomía donostiarra. Es muy habitual ver en nuestras calles a actores, actrices y directores degustando los afamados pintxos que resumen la identidad culinaria de Euskadi. La gastronomía es ese lenguaje universal capaz de unir culturas, generaciones y formas de entender el arte.

El pintxo que nació inspirado en una estrella

Si hay un pintxo que simboliza esta unión, ese es la Gilda. Elaborada con una aceituna, una guindilla y una anchoa, esta pequeña joya gastronómica nació en San Sebastián y debe su nombre al personaje interpretado por Rita Hayworth en la película Gilda.

Diario de gastronomía
Fuente: Diario de gastronomía

Cuenta la historia que hacia 1946, en el bar Casa Vallés, un cliente habitual conocido como Txepetxa ensartó en un palillo una aceituna, una guindilla y una anchoa que estaban sobre la barra. La combinación tuvo éxito y comenzó a servirse como pintxo.

Por aquel entonces, la película Gilda, protagonizada por Rita Hayworth, era una de las grandes referencias cinematográficas del momento. El pintxo recibió ese nombre porque, como la película, resultaba “salada, picante y un poco atrevida”. La coincidencia entre el nacimiento de este bocado y el ambiente cinematográfico de la ciudad terminó convirtiendo a la gilda en uno de los grandes símbolos gastronómicos de Donostia.

La gastronomía que conquista a las estrellas en San Sebastián

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Fuente: Time Out

Los cocineros también forman parte de esta historia. Muchos restaurantes donostiarras reciben durante esos días a figuras internacionales del cine, ofreciendo una experiencia gastronómica que se convierte en uno de los recuerdos más apreciados de su estancia.

Para muchos visitantes, sentarse alrededor de una mesa y descubrir el producto local es una experiencia tan memorable como pasear por la ciudad o asistir a una proyección. La cocina se convierte así en un punto de encuentro entre culturas, donde la tradición vasca, la creatividad de los chefs y la conversación acompañan a quienes llegan a San Sebastián desde diferentes rincones del mundo.

Los sabores de San Sebastián forman parte de los recuerdos que deja el festival

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Fuente: Vanity Fair

No son pocos los actores que han reconocido en entrevistas que descubrir la cocina vasca ha sido uno de los momentos más memorables de su paso por el festival. Algunos regresan años después, ya sin compromisos cinematográficos, simplemente para volver a disfrutar de la ciudad y de su oferta culinaria. Esa fidelidad demuestra que la gastronomía también construye el prestigio internacional del certamen

Esa combinación de cultura, tradición y gastronomía es una de las razones por las que el certamen donostiarra sigue siendo una experiencia inolvidable para quienes lo visitan. En San Sebastián el cine no termina cuando se encienden las luces de la sala. Continúa en las calles, en las barras de los bares, alrededor de una mesa y en cada conversación que se alarga mientras se comparte un buen plato.

Ya queda poco para que nuestra ciudad se vista de gala y el Zinemaldia dé comienzo, Durante nueve días, nuestra ciudad se convertirá en un nuevo punto de encuentro para el séptimo arte, pero también para una gastronomía que forma parte de su identidad consiguiendo que quienes llegan buscando películas se marchen también con sabores, recuerdos y ganas de volver.